Tabla de Contenidos
Bizcocho Con Glaseado De Limon
Ingredientes
- 250g de margarina Tulipán
- 2 ¾ de vasos de harina (470g)
- 1 vaso de azúcar glas (170g)
- 5 huevos
- 1 sobre de levadura Potax
- 3-4 cucharadas de jugo de limón y la ralladura de un limón
- Para el galseado:
- 3 cucharadas de leche
- 1 cucharada sopera de margarina
- 3/4 de vaso de azúcar glas
- Jugo de limón
Preparación
- Precalentamos el horno a 180° C.
- Mezclamos la margarina y el azúcar glas batiendo hasta que la masa se vuelva esponjosa. Separamos las yemas de las claras de los huevos y añadimos las yemas de los huevos, una a una, batiendo con las varillas mientras se mezclan.
- Batimos las claras de huevo a punto de nieve. Agregamos la harina y la levadura a la masa, y luego añadimos las claras de huevo montadas a punto de nieve, y mezclando todo de arriba hacia abajo para que no pierda consistencia. Cuando todos los ingredientes estén bien combinados vertemos el jugo de limón con la ralladura de limón.
- Echamos la mezcla en un molde para hornear de tamaño medio y cocer durante 1 hora. Para saber si está echo el bizcocho podemos pinchar con la punta de un cuchillo en el centro y comprobar que éste salga limpio.
Cómo preparar el glaseado de limón:
- Ponemos a hervir 3 cucharadas de leche y 1 cucharada sopera de margarina.
- Añadimos ¾ de un vaso de azúcar glas y 3-4 de cucharadas de jugo de limón. Removemos hasta que se disuelva. Vertimos sobre el pastel un vez enfriado.
Algunos trucos para que salga un bizcocho esponjoso:
El horno: Antes de empezar precalentad el horno a 180ºC (calor arriba y abajo), así os aseguráis que la temperatura es uniforme durante todo el proceso. Si ponéis más o menos temperatura de la marcada, puede ser que no suba, o bien que suba y luego se hunda.
Colocad el bizcocho en el centro para que le llegue el mismo calor por arriba que por abajo.
Nunca abráis la puerta del horno durante los primeros 30 minutos.
Sacad los ingredientes un poco antes del frigorífico (huevos y margarina) para que se haga mejor la masa.
El molde debe tener un tamaño adecuado, porque si es muy pequeño el bizcocho subirá mucho y se os hundirá o no se hará bien por dentro, y si es muy grande es probable que os quede planito y seco. Los ideales son los moldes desmontables y antiadherentes. En cualquier caso acordaos de engrasar siempre el molde espolvoreándolo con un poco de harina después.
Si queréis conseguir una masa esponjosa, hay que batir bien los huevos con el azúcar . Es mejor utilizar una batidora de varillas porque introduce más aire en la masa y quedará más esponjoso.
Es importante que no dejéis reposar mucho la masa una vez batida, porque desaparecerá el aire y le costará más subir, de ahí que sea importante que precalentéis el horno previamente.
Podéis saber que el bizcocho está listo si, al pincharlo en el centro con la punta de un cuchillo, ésta sale limpia. Además el bizcocho se suele separar del molde por los bordes.
Si el bizcocho no sube puede ser por no haber batido los huevos lo suficiente para que se creen burbujas de aire que sujetan la masa. Tamizad la harina también es importante. También es posible que hayáis puesto la temperatura del horno muy baja, lo ideal suele ser 180ºC con calor arriba y abajo y función ventilador si la tenéis.
Si sube bien pero luego se hunde por el centro, la temperatura del horno es muy baja… Recordad que lo ideal es 180ºC en un horno precalentado previamente.
Si se pega al molde es porque no habéis engrasado bien el molde. Lo ideal es utilizar uno antiadherente o de silicona y aún así hay que engrasarlo previamente con mantequilla o manteca y harina ligeramente. También podéis poner algo de papel encerado forrando el molde.
Si se quema por arriba, la temperatura puede no ser uniforme y se hace más por arriba. Lo mejor es taparlo con papel aluminio y seguir el proceso hasta que esté bien cocido.