En un bol, vierte el agua templada, la levadura hidratada, el aceite de oliva, y 5 cucharadas de harina. Mezcla bien y cuando esté todo bien integrado, tapa con un paño y deja reposar a temperatura ambiente durante unos 20 minutos. Después de 20 minutos, verás que la masa se ha llenado de burbujas y ha crecido. Es el momento de incorporar toda la harina.