Cortar las puntas del calabacín y luego por la mitad de forma longitudinal.
Con la ayuda de un sacabolas o cuchara, sacar el interior del calabacín hasta que quede sólo la cáscara y reservar.
Cortar la cebolla y los pimientos en pequeños cuadraditos.
En una sartén con la cucharada de aceite de oliva, añadir la cebolla y poner a fuego alto hasta que se dore. Después, añadir los pimientos picados.
Añadir la carne y las especias y remover, sin dejar que se haga del todo.
Retirar del fuego y rellenar con ello los calabacines previamente vaciados.
Añadir también el tomate cortado en cuadraditos, y los canónigos por encima.
Meter al horno precalentado a 180º durante 15-20 minutos, y listo.