Actaea spicata, Actea, cristobalina, baneberry
Es original de Europa central y meridional, donde crece en bosques húmedos y sombrios, en malezas, setos, barrancos y terrenos calcáreos y arcillosos.
Es bastante grande y alcanza con facilidad el metro de altura.
Su cepa es gruesa y oscura; de ella parte el tallo, que tiene muy pocas hojas pero muy grandes.
Estas están divididas en tres segmentos que a su vez se subdividen formando un conjunto de gajos desiguales. Los bordes son aserrados y tanto por el derecho como por el reservo carecen de vello.
Las flores se encuentran en el extremo del tallo. Suelen nacer en grupos y es muy raro encontrarlas aisladas; son bastante pequeñas y de color blanco; su frutos tiene forma eliptica y contiene muchas semillas.
El fruto es muy venenoso, de color bastante oscuro, practicamente negro y con mucho brillo.
La epoca de floración comienza en el mes de mayo, que en ocasiones se prolonga hasta junio e incluso julio, dependiendo de la zona en la que se encuentre.
Es cardiotónico, pero muy peligroso.
En algunas ocasiones se aplicaba -siempre externamente- para curar la sarna.
Insecticida. Antiguamente se mezclaba con manteca de cerdo y se utilizaba para matar insectos en el ganado.
Es necesario tener mucho cuidado con la hierba de San Cristobal, ya que puede resultar muy tóxica. Su uso no es recomendable como remedio casero si no es en manos de un experto, puede convertirse en un veneno mortal.
Su ingestión puede producir graves gastroenteritis, vómitos y diarreas, delirio e inflamaciones sobre la piel.
La única parte que se recolecta es el rizoma.