Sonchus oleraceus, cerraja común, Cerrajon, Camaroja, Cardo lechuzo, Lechecina, Lechuguillo, Sonchus acaulis.
Especie endémica canaria. En campos y caminos en verano.
Es una planta perenne que suele medir de tres a cuatro palmos de altura.
Sus hojas están divididas en segmentos y tienen los bordes dentados; la base esta formada por dos gajos triangulares que abrazan el tallo; sus flores son de color amarillo y se encuentran agrupadas en ramilletes de cuatro o cinco.
Al partir los tallos o las hojas se puede observar que fluye latex.
Algunas hojas de cerraja son comestibles, especialmente las más tiernas.
Pueden utilizarse crudas, como sustitutas de la lechuga en la ensalada, o cocinándolas como cualquier verdura.
A medida que crece, las hojas se van volviendo más amargas, por lo que deben escogerse las muy jóvenes o hervirlas un par de veces, tirando el agua. A veces hay necesidad de hervir incluso las hojas jóvenes.
Jugo. Preparando la raíz de las cerrajas correctamente, es decir, moliendola y tostándola, se puede preparar una bebida parecida al cafe.
Infusión. Se pone a hervir un poco de agua y después se añaden hojas y raíces de cerraja. Se recomienda tomar una taza antes de cada comida.
Decocción. Se cuece un puñado de hojas, se cuelan y se deja enfriar el preparado. Tomar tres tazas al día.
Pueden aplicarse en forma de emplasto sobre el estómago y las heridas infectadas con pus. El jugo de esta planta es un buen remedio contra los dolores de estómago.
Las cerrajas también tienen propiedades laxantes, diuréticas, depurativas y digestivas.
Variedad canaria:
Comun: