Cercis siliquastrum
Es nativo de la zona mediterránea, en el sur de Europa y suroeste de Asia, esta presente en España, sur de Francia, Italia, Grecia y Asia Menor.
Se encuentra normalmente en pendientes aridas a lo largo de las riberas de los ríos, preferentemente en terrenos calcáreos pero puede tolerar los moderadamente ácidos.
Plantado en muchos jardines, florece a principios de primavera
Es un árbol caducifolio de talla pequeña que alcanza normalmente de 4 a 6 m pero que puede llegar hasta los 15 m de altura.
A principios de la primavera esta cubierto con una capa de flores rosas, que aparecen antes que las hojas.
El tronco posee madera lisa que se vuelve negra y tortuosa con la edad. La copa es abierta e irregular.
Las hojas son simples, alternas, de redondeadas a acordiformes, de 7 a 12 cm de longitud, con el ápice redondeado y largamente pecioladas. La inervación es palmeada. Son de color verde claro en el haz y de tono ligeramente glauco (gris-azulado) en el envés. Las hojas jóvenes pueden tener una tonalidad rosada, y aparecen tardiamente, ya en abril.
Las flores son hermafroditas, con una corola papilionacea de color rosa-lila. Son de 1-2 cm de longitud y se agrupan en racimos de 3-6 flores. Se encuentran reunidas en racimos que aparecen antes que las hojas, en marzo-abril sobre las ramas donde antes habia hojas, lo cual es una caracteristica de esta especie, es cauliflora, las flores pueden salir directamente de la corteza de las ramas y el tronco. Existe una variedad de flores blancas, (C. Siliquastrum var. Alba).
Los frutos son largas vainas llamadas silicuas, de color rojizo a marrón oscuro en base al grado de maduración. Son colgantes y muy numerosas de 6-10 cm de longitud. Maduran en julio y permanecen en el árbol durante el invierno.
Los capullos florales crudos, fritos o cocinados.
Las legumbres tiernas, fritas con otras verduras.
La especie americana Cercis canadensis también posee capullos florales comestibles.
Las flores tienen un agradable gusto picante, y pueden comerse en ensalada mixta, o en buñuelos. En algunas zonas se escabechaban con vinagre los brotes florales.
Los frutos se han utilizado tradicionalmente en la medicina popular como astringentes.