Betula ssp
Bosques de montaña.
Se cría en las riberas y humedales del todo el Norte de la Península, así como en otras cordilleras de la mitad septentrional.
Corteza muy blanca, mucho más blanca que la del Álamo temblón, con el cual, por sus muchas semejanzas, se confunde a menudo.
Sus flores nacen antes de que le broten las hojas, son muy pequeñitas, verdosas y se reúnen en amentos colgantes.
Se puede comer la corteza interna comida cruda o cocida.
Se puede sangrar el árbol a fines del invierno, cuando la savia se mueve y se remonta por el árbol. La savia se puede tomar a voluntad. Se puede fermentar con levadura de cerveza o de vino, obteniendo una bebida alcohólica. Tanto fermentada como no, es una bebida ligera y de agradable sabor. No fermentada es además medicinal.
Debe cocinarse a una temperatura más baja y durante mucho más tiempo que el jarabe de arce, ya que tiene más agua y también tiende a quemarse fácilmente. La savia, fresca del árbol, es un gran tónico y refrescante té.
Para sangrar el árbol basta hacer una incisión en la parte mediana o superior del tronco, colocando debajo una vasija para recoger el jugo destilado.
Puede utilizar el té de hojas como enjuague bucal.
Árbol medicinal utilizado como depurativo en casos de reuma, artritis y con propiedades vulnerarias para el tratamiento externo de la piel.
Gracias a su acción antiséptica, diurética y antiinflamatoria se puede combinar con Cola de caballo, Grama y Barbas de Maíz para el tratamiento de la cistitis, uretritis y prostatitis. En infusión.
Para la expulsión de cálculos renales. Misma infusión anterior, incluyendo Arenaria.
Diurética, eliminación de ácido úrico.
Antiséptico, astringente, antiinflamatorio, calmante.
El té de hojas de abedul es una gran terapia para la gota, la hidropesía, el reumatismo y se puede utilizar para disolver los cálculos renales.
Puede hacer una decocción de las hojas y la corteza para tratar los problemas de la piel, así como para tratar las fiebres.
Las capas exteriores blancas y fáciles de despegar son una yesca excelente y se pueden separar como sustituto del papel engrasado. Se puede obtener un tinte marrón de la corteza de abedul y también producirá aceite de alquitrán de abedul, que imparte durabilidad al cuero.
Primavera y verano.
Como jabón: Utilizar las ramas jóvenes y las hojas, frescas, preferentemente dejándolas reposar la noche en el agua, y agitando después la mezcla para sacar la espuma.