Cuesco de lobo (Lycoperdon perlatum) es un hongo común en bosques y praderas, conocido por su forma esférica o piriforme, con un exoperidio cubierto de pequeños abultamientos perlados que se desprenden con facilidad. Es comestible solo en su etapa juvenil, cuando la gleba (carne interior) es blanca y firme. Una vez que la seta madura y la gleba se vuelve marrón y pulverulenta, ya no es apta para consumo y puede causar molestias digestivas.
El polvo esporal del hongo maduro ha sido usado tradicionalmente como antibiótico y cicatrizante. Contiene sustancias como calvasterona (para detener hemorragias) y ácido calvático (antibiótico natural), lo que lo convierte en un remedio natural para heridas menores. Algunos pastores lo consideran “mano de santo” para sabañones.
En resumen, el cuesco de lobo es seguro y útil si se recolecta joven y se consume con precaución, y su polvo tiene aplicaciones medicinales respaldadas por uso tradicional.